Revisión osteopática infantil: aproveche que están de fiesta

La osteopatía nos ofrece información valiosa sobre cómo se encuentra nuestro cuerpo.

Revisamos si todo se mueve correctamente, si una rodilla gira mejor hacia dentro que hacia fuera, si el aparato digestivo funciona bien o está inflamado, provocando que caminemos encorvados o con los pies girados hacia dentro.

Si algo no está bien, el cuerpo buscará adaptarse, adoptando la postura que le resulte más cómoda o simplemente forzando el cuerpo hasta llegar al cansancio.

Los niños están en pleno crecimiento y sufren muchos pequeños golpes o caídas que provocan estos desequilibrios. Con el tiempo, comienzan los dolores o se ponen enfermos. Por eso es recomendable revisar que todo esté en orden, y si no lo está, corregirlo.

Aproveche el verano para hacerles una revisión. Un árbol torcido desde pequeño luego ya no se puede enderezar.

Artículos que te pueden interesar

Es triste decirlo, pero ya comienzan a llegar pacientes, como todos los años, que nos dicen sentirse mal, cansados, con caída de cabello, dolor en las articulaciones o que se sienten nerviosos.
El cuerpo humano es una máquina perfecta y es capaz de solucionar la gran mayoría de los problemas que se le presentan, ya sean problemas físicos, como un golpe, o problemas de tensión, como un estrés soportado durante demasiado tiempo, o problemas emocionales, como un proceso de separación o la pérdida de un ser querido.
Los fisioterapeutas tenemos la suerte de emplear técnicas que nos permiten relajar a nuestros pacientes. Sentirse relajado es algo que se está perdiendo hoy en día. Cuando alguien acude a nuestro centro y le damos un masaje o hacemos osteopatía, siente una sensación rara: flota, los músculos no pesan, andar no cuesta esfuerzo, etc.