Las Navidades son momentos bonitos: reuniones, reencuentros, celebraciones…
Pero lo difícil no es un solo día, sino que todo gira en torno a la mesa. Y ahí no suele haber verduras, cereales integrales o fruta.
El problema no es un exceso puntual. Lo importante es cómo comemos el resto del tiempo.
Ahora toca cuidar el cuerpo, limpiarlo con más cereal integral y verdura, para que las digestiones no sean pesadas y la comida nos ayude, no nos reste.
Al comer bien, se recupera el peso adecuado, mejora el estado general, y dejamos de sufrir de acidez, gases o digestiones lentas.
No volvamos a caer en la dieta rápida de enero que hace perder peso, pero trae consigo caída de cabello, alteraciones hormonales o cansancio.
Aprenda a comer bien cada día.
Nosotros le ayudamos. Anímese.