Cuando usted ha tenido un accidente, una operación, un periodo de estrés o ha estado enfermo, su cuerpo ha sufrido agresiones que pueden quedar registradas en cualquier parte del organismo.
Una pulmonía, por ejemplo, puede provocar que uno de los pulmones no se mueva igual que el otro. Entonces, el cuerpo se adapta a ese movimiento, y se desequilibra. Si le operan un tobillo o rodilla y lleva muletas, el peso cambia de lado, alterando caderas, hombros, etc.
Con el tiempo aparecen dolores, cansancio, alteraciones hormonales, inmunológicas o emocionales que no relacionamos con ese evento pasado.
La osteopatía detecta rápidamente esas alteraciones y actúa sobre ellas, ayudando al cuerpo a reequilibrarse.Revise su cuerpo, hágase un favor.
Si su cuerpo está bien, usted se siente bien.