Hoy en día muchas personas consideran normal tener la tripa hinchada, digestiones pesadas, descomposición o diarreas. Pero no es así. Nuestro aparato digestivo solo nos está diciendo que está inflamado constantemente y que debemos hacer un cambio en nuestra forma de alimentarnos.
Además, nuestro aparato digestivo es un órgano muy emocional. Mucha gente guarda en él recuerdos, nervios, temporadas de estrés… Por eso, aunque nos cuidemos en la alimentación, siempre tenderemos a acumular bloqueos que se seguirán rumiando y causarán malestar.
El aparato digestivo puede ser causante de muchos síntomas que no siempre relacionamos con él: problemas de piel, alergias, bronquitis repetitivas, dolores lumbares…
Si se ve reflejado en esto y quiere probar, le animo a que pruebe la osteopatía. Quizá le sorprenda.