Esta es una pregunta que se repite mucho en la consulta y la respuesta es:
Sí, sí y sí. La osteopatía craneal vale para todo, pero eso no significa que cure todo.
Lo que buscamos con la osteopatía es ayudar al cuerpo a restaurar el movimiento que ha perdido y estimular la capacidad natural que tiene para recuperar la salud.
Los golpes físicos, nervios, disgustos, mala alimentación, estrés, etc., exigen un trabajo extra al cuerpo para compensar esas tensiones. El cuerpo, que es perfecto, busca una solución. Puede rotar una vértebra para compensar, mover el peso del cuerpo o hacer una limpieza a través de la piel si el riñón no funciona bien.
Pero llega un momento en que ya no puede buscar más compensaciones. Es ahí cuando aparecen los síntomas: una hernia discal, una dermatitis crónica, una depresión…
Las enfermedades que padecemos no las tenemos que ver como enemigas, sino como un buen amigo que nos indica que nuestro camino no es el correcto, que tenemos que hacer un cambio en algo: alimentación, estrés, etc.
Ahí es donde entra la osteopatía. Le ayuda a conseguir ese equilibrio que el cuerpo necesita, facilitándole la tarea.
Si su cuerpo está soportando un peso extra (no físico, sino emocional), no tiene fuerza para recuperar ese equilibrio. Y lucha cada día solo para sobrevivir: lumbagos crónicos, depresiones, catarros, enfados constantes, ningún tipo de concentración, dolores articulares…
Si quiere ayudar a su cuerpo, intente escucharlo. Y si cree que necesita ayuda, no lo dude: “Osteopatía craneal”.
Hoy es un buen día para comenzar a ser feliz o más feliz.