La osteopatía nos da una información maravillosa sobre cómo está nuestro cuerpo.
Se revisa si todo se mueve correctamente, si una rodilla gira mejor hacia dentro que hacia fuera, si el aparato digestivo funciona bien o está inflamado y eso hace que andemos encorvados o con los pies girados hacia dentro.
Si algo está mal, nuestro cuerpo buscará la solución, adoptando la postura que le sea más cómoda o simplemente estaremos más cansados.
Los niños están en constante crecimiento y sufren muchos golpes o caídas, que pueden provocar pequeños desequilibrios. Luego empiezan los dolores o se ponen enfermos. Por eso es bueno revisar que todo está correctamente y, si no lo está, cambiarlo.
Aproveche el verano para hacerles una revisión. Un árbol torcido de pequeño luego ya no se puede enderezar.