Ya llevamos dos meses de correr, saltar, jugar, darnos algún golpe. Algunos niños, además, pegan un estirón que lo desajusta todo. Esto es verano… pero llega septiembre y vuelven el frío y los nervios.
Este es un buen momento para hacer una revisión osteopática a los niños. Veremos si una caída ha provocado que la espalda rote, si les duele por estar tantas horas sentados, o si un empujón ha bloqueado su respiración, y llega octubre con catarros continuos.
En resumen, si usted tiene hijos, aproveche este final de verano para hacerles una revisión. Así evitará que pierdan horas de clase y les ayudará a relajarse y crecer mejor.
A los adultos nos pasa lo mismo. No crecemos, pero el estrés sigue ahí.
Empiece el otoño relajado. Usted elige: fisioterapia u osteopatía.