Las comidas navideñas pueden inflamar los órganos digestivos, especialmente estómago e intestinos. Esto suele notarse en forma de digestiones pesadas o gases.
Cuando hay dolor abdominal, solemos encorvarnos para aliviarlo. El cuerpo adapta esta postura sin darnos cuenta.
La inflamación intestinal desplaza órganos y el cuerpo lo compensa con rotaciones vertebrales, especialmente lumbares, que a su vez alteran la pelvis.
Si este patrón se mantiene en el tiempo, se convierte en estable: perdemos movilidad articular, los músculos se inflaman y pueden aparecer lumbalgias que duran años si no se trata la causa.
Por eso le aconsejamos, tras los excesos, tomar infusiones digestivas que ayuden a desinflamar el aparato digestivo.Si ya nota estos síntomas, esta infusión es para usted. Si aún no los nota, tómela como prevención. Prevenir es la mejor cura.