Bebé de nalgas y osteopatía

Llegado el momento del parto, el bebé tiene que estar colocado con la cabeza para abajo para poder nacer, pero esto a veces no ocurre y entonces hay que realizar una cesárea.

Unas semanas antes, cuando en las revisiones lo detectan, intentan darle la vuelta realizando unas presiones desde el exterior con los bebés monitorizados para controlar que no sufren, guiando al bebé hacia la postura correcta.

Pero hay una alternativa mucho más fácil y con unos resultados prácticamente del 100 %. La osteopatía craneal, con esta técnica conseguiremos una relajación de todos los tejidos de la zona pélvica, agrandando de esta manera la piscina en la que se mueve el bebé y, por lo tanto, dándole la posibilidad de colocarse correctamente para el parto. Recordemos que su instinto está preparado para guiarle a la postura correcta; si no lo hace, es porque no puede.

No se realiza ninguna presión sobre el bebé, ni existe ningún riesgo de anticipar el parto, todo lo contrario. Al quitar las tensiones, la futura madre esperará la fecha del parto mucho más tranquila.

Lo único que hay que tener en cuenta es si el bebé ya ha crecido tanto que ya físicamente no se puede dar la vuelta, aunque se le agrande el espacio. Esos son los casos en que la osteopatía tampoco lo logrará. Por eso hay que acudir al osteópata en cuanto hay aviso de que no está bien colocado.

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