Cuando llega el curso escolar es cuando de verdad comienzan los horarios, la rutina, los atascos y las prisas.
Pero no todo es malo: también vuelve el orden, tanto en el descanso como en la alimentación, y justo ahí es donde queremos llegar.
La rutina es salud. Es el momento ideal para retomar hábitos alimentarios más sanos, ahora que muchas comidas vuelven a hacerse en casa.
Podemos aprovechar para mejorar el funcionamiento digestivo:
si comemos cereales integrales, proteínas moderadas, verdura, algo de fruta… llegaremos a Navidad preparados para disfrutarla sin excesos.
Anímese. Aprenda a comer bien, su cuerpo y su familia se lo agradecerán.
Y si además quiere una revisión osteopática para empezar bien el invierno, mejor aún.
LA SALUD HAY QUE GANÁRSELA, NADIE SE LA VA A REGALAR.