Por qué una sesión de osteopatía

El cuerpo humano es una máquina perfecta, y es capaz de solucionar la gran mayoría de los problemas que se le presentan, bien sean problemas físicos, como un golpe, problemas de tensión, como un estrés soportado durante demasiado tiempo o problemas emocionales, un proceso de separación por ejemplo o la pérdida de un ser querido.

Las armas que usa el cuerpo a nivel físico normalmente van a ser rotaciones de las vértebras para evitar que el peso vaya sobre un lado y dejar descansar a la zona alterada, esto conseguirá una mejoría de nuestros dolores pero ahora caminamos mal compensados.
También nos puede hacer ir más flexionados porque el problema está en la zona digestiva y al flexionar esta zona está más relajada, pero ahora cambiamos todo nuestro peso y las rodillas y espalda sufren.
Estas compensaciones se quedan para siempre y con el tiempo nos aparecerán dolores por culpa de estas, que serán más difíciles de solucionar que las primeras.
La osteopatía va a ver todas estas compensaciones e intentará corregirlas, por lo que nuestro cuerpo volverá a estar en equilibrio y notaremos que caminamos más sueltos y que tenemos mucha más energía. Mejorando el presente y evitando problemas futuros.
Michel Vicente

Artículos que te pueden interesar

Llega el frío y hay personas, sobre todo niños, que están meses con problemas respiratorios. Ya lo comentábamos la semana pasada: todo lo que se repite tiene una causa sin resolver, y hay que buscarla para que deje de repetirse. A veces la causa sí está en el mismo sitio donde se producen los síntomas, en este caso bronquios o pulmones. Puede ser que el primer catarro no se curó bien y ahora necesite una ayuda para poder funcionar.
Cuando sufrimos una lesión, muchas veces viene de años de desequilibrio corporal. Por ejemplo, tras un esguince, el cuerpo compensa para evitar el dolor, pero estas adaptaciones pueden mantenerse durante mucho tiempo.
Comienza el curso con nervios, alegrías… y en algunos casos, catarros.